en mis diez-y-seis años de vida he vivido en dos ciudades diferentes... ¿poquito verdad?, pero no se dejen engañar, he habitado siete casas distintas, ok, no es un número que les asombre, entonces intentaré con ésto: he ido a seis colegios diferentes, lo máximo que he durado en un mismo curso han sido solo cuatro años -sexto, quinto, séptimo y octavo- y bueno ya, tampoco es nada de otro mundo, pero a lo que voy es que a diferencia de algunas personas que han estado -estuvieron- en el mismo establecimiento toda su vida y crecieron junto a los mismos compañeros que tuvieron todos los años yo he tenido que adaptarme a la convivencia con tantas personas... y no, no ha sido entretenido... ya, que soy grave dfgklfgh.
la ropa. muchos pensarán que la ropa no tiene nada que ver, en realidad, no es la ropa, es la forma que tienes de vestirte, eso influye mucho en tú proceso de integración, bueno, igual en el colegio, con el uniforme y todo eso, no es tan reelevante -aunque la forma en que llevas el uniforme dice mucho- pero nada evitará la llegada del momento de la verdad: la primera fiesta, el primer cumpleaños, la primera junta para hacer un trabajo. yo no recuerdo la primera vez -uy, que loquito suena llamarlo así- en que me junté con mis compañeros cuando tenía 9 años -si, llegué nueva en cuarto también, iquique city- pero si me acuerdo de cuando llegué nueva aaaaaaaaa segundo medio -what?, sipo, si fue el año pasado nomás- admito que es peligroso relatar cosas que viví hace tan poco siendo que mis compañeros de este año son los mismos y teniendo en cuenta el enfoque que voy a darle al asunto, pero tampoco es el fin del mundo.
digamos que mis experiencias se resumen en dos "constantes" -póngale play, para el toque ameno -
♡ constante número uno: cuando llegas nueva a un grupo social tienes dos caminos, el camino number guan consiste en asimilar la forma en que tu entorno se viste, ser uno más, no hacerte problemas. el camino number tshú en cambio, será un poco difícil, seguir tú propio estilo, si es demasiado diferente tendrás que aceptar el hecho de que no van a faltar los que te molestarán, o los comentarios como: "me gusta tu polera/zapatos/etc es diferente" díganme cuática, pero me cargan esos comentarios.
entonces, camino número uno:

camino número dos:

en lo personal y aunque suene cliché, he seguido solo el camino número dos, una vez llegué con un par de zapatos a lo spice girls, si esos con plataforma -algún día se los mostraré- a una fiesta en donde todas estaban vestidas súper femeninaunpocomuchotalvezdemasiadamente bonitas, error, como mi personalidad no ayuda me aburrí mucho pues mis zapatos espantaban a la gente, no fumo así que tampoco tenía ese toque para darle a las conversaciones, ni tomo como para entonarme, resultado: me quedé dormida... en la fiesta. cuando vamos vestidos con ropa de calle al colegio no falta el comentario sobre cómo fui vestida, y por muy lindos que sean los comentarios, ¿por qué no lo hacen como con los demás y simplemente no dicen nada?
♡ subconstante deriva de la constante número uno: asume las consecuencias del camino que elegiste, si elegiste el uno y encuentras que tus "amigas" se ven horrorosas, aplaude.

si elegiste el camino número dos, acostúmbrate a recibir un:
♡ constante número dos: lo que dicen sobre halloween en mean girls corre para todas las fiestas de disfraces, incluso se extiende a las fiestas comunes y corrientes:
¿y por qué lo digo? porque tal vez no se vestirán como maraquiwis, pero te aseguro que no faltará la que se vista sexysexysensual mientras tú vas disfrazada de *no quise gastar plata en un disfraz* o con plataformas de spice girrrrrrrrl. pero no importa, siempre podrás lazar en tu mente un:























